¿A qué nos referimos cuando hablamos de Salud Mental?

Entendemos por salud mental el estado de bienestar psicológico y emocional que permite al sujeto emplear sus habilidades mentales, sociales y sentimentales para desempeñarse con éxito en las interacciones cotidianas. Cuando hablamos de salud mental, hablamos de funcionalidad, entendida como la posibilidad de alcanzar un estado de bienestar. Por el contrario, no tener buena salud mental equivale a la inestabilidad por un desorden neurobiológico y neuroquímico que afecta al funcionamiento de cada persona

De acuerdo con la OMS (2003, 2005) se calcula que 450 millones de personas en el mundo padecen alguna forma de trastorno mental que les genera sufrimiento e incapacidad. Aproximadamente de 121 a 150 millones de ellos sufren depresión; entre 70 y 90 millones padecen trastornos por el abuso de alcohol o diversas drogas; de 24 a 25 millones sufren esquizofrenia; 37 millones tienen demencia, un millón de personas se suicidan cada año y entre 10 y 20 millones intentan suicidarse. Actualmente, a nivel mundial casi 1 de cada 10 personas padece un trastorno mental pero solo el 1% del personal sanitario mundial presta sus servicios en la esfera de la salud mental.

Disfrutar de una calidad de vida es poseer las habilidades necesarias para enfrentarse a los acontecimientos estresantes cotidianos. Las personas con buena salud mental pueden trabajar de una manera productiva y fructífera, además de gestionar mejor las habilidades sociales. La normalidad en este caso es sinónimo de funcionalidad, las personas que se adaptan de manera funcional a los diferentes estímulos y cambios de la vida son personas con capacidad de superar y normalizar los acontecimientos cada día.

Para ser funcional y poder adaptarse a los diferentes acontecimientos e conveniente adquirir hábitos saludables. Os dejamos algunas pautas interesantes:

• Potenciar la resiliencia que es la capacidad de recuperase de la adversidad, el trauma, o el estrés y de salir fortalecidos.
• Expresar los sentimientos los demás y de manera individual.
• Relajación creativa, son técnicas de relación física y emocional con respiración profunda.
• Fomentar el ocio, disfruta de la naturaleza, buscar un pasatiempo que le guste, realizar ejercicio físico.
• Tener pensamientos positivos, es importante valorar los acontecimientos en su justa medida, proyectar retos a corto plazo.
• Tener vida social, estrechar lazos fuertes con otras personas.
• Fomentar el cuidado del cuerpo, realizar ejercicio físico y dormir las horas recomendadas, tomar el sol de 10 a 15 minutos.

En ocasiones atravesamos momentos difíciles o épocas complicadas que nos cuesta adaptarnos y salir adelante. En estos casos es preferible buscar ayuda profesional, de esta manera recuperaremos nuestros hábitos saludables y adquiriremos otros nuevos que nos servirán para enfrentarse a nuevos retos.


Deja un comentario